Repudiamos los dichos del Ministro de Educación y Deportes de la Nación Argentina

En el acto de inauguración del Hospital de la Escuela de Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Negro el ministro Esteban Bullrich hizo pública su concepción de país y de educación.

Manifestó, refiriéndose a la inauguración de un espacio de Educación Pública, que  “Esta es la nueva Campaña del Desierto no con la espada sino con la educación” , (para) “poblar este desierto”.

Con sus expresiones, el Ministro retrocedió hacia el siglo XIX. Su reivindicación de la “Conquista del desierto” lo compromete con la justificación del genocidio de los pueblos originarios y lo sitúa en el campo de intereses de la oligarquía conservadora que consolidó su poder económico a través del exterminio de poblaciones indígenas, y que lo fortaleció mediante un modelo de país dependiente, por tanto reñido con el desarrollo soberano de la ciencia, la tecnología y la educación pública.

Es un enfoque inscripto en la tradición conservadora que históricamente ha defendido un modelo discriminador de educación pública desde:

1) la idea de ‘raza’ para discriminar a los sectores sociales ‘inferiores’ tanto en su naturaleza material como en su capacidad de producción histórico – cultural;

2) la idea de ‘irregulares’ para discriminar a los sectores tipificados como portadores de déficits físicos, cognitivos y sociales, concepción que reguló el modelo educativo del terrorismo de Estado

3) la idea de ‘vulnerables’ para discriminar a la población en situación de pobreza, idea vertebradora de las reformas educativas neoliberales.

4) la idea de vacío cultural de los sectores populares, de los indígenas, de los “cabecitas negras”, de los sectores rurales y periurbanos, de las mujeres, que se llena con la cultura urbana, masculina y europea.

5) la idea de que los diversos son los otros, en lugar de reconocer que la diversidad es del orden de la naturaleza humana. O, lo que es lo mismo, que diversos somos todos.

6) la idea, persistente en nuestra historia, de invisibilizar las muertes, las torturas, las violaciones, el desmembramiento de familias y la oferta de sus integrantes en subasta pública, las prisiones, el trabajo forzado, que tuvo lugar en ese fin de siglo XIX (y principios del XX incluyendo la campaña al Chaco). La idea, finalmente, de la naturalización del genocidio de grupos humanos retratados como enemigos de la civilización, ajenos a la condición de humanidad y pasibles entonces de ser eliminados. La barbarie de otrora, continuada en la barbarie de hoy (del conurbano bonaerense, y de tantos otros conurbanos de nuestro país).

7) la idea de que “la letra con sangre entra”, así que la violencia, el castigo, pueden y deben ser una manera aconsejable de enseñar.

Son muchas las ideas que se pueden desprender de la metáfora que esgrimió el Sr. Ministro. Incluso desgranarlas como analogías de otras expresiones vertidas sobre nuestro trabajo como educadores y educadoras, sobre las supuestas carencias de capacidades y de conocimientos de los y las estudiantes, que nos evocan la nada, el vacío de un desierto inculto (no trabajado, no hollado) sobre el que hay que intervenir porque por décadas no se hizo nada, no se creció nada, no se aprendió nada, no se trabajó nada, no se creó nada. Intervenir, invadir, negar, invisibilizar, arrasar.

Decimos, podemos desgranar un sinnúmero de sentidos. Es suficiente cerrar con uno. Nada bueno puede augurarse de la declaración de la máxima autoridad nacional en materia educativa, si la asienta en la negación más extrema de la democracia: una política genocida y de tierra arrasada como fueron las campañas militares al sur (y al norte) de este país, fundadas en concepciones que siguen hiriendo el cuerpo social argentino en su más profunda dimensión democrática, inclusiva y liberadora.

Quienes defendemos la educación pública como un derecho y luchamos por un sistema educativo democrático expresamos nuestro profundo repudio a los dichos del Ministro Esteban Bullrich.

Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA)

AGCE, Asociación de Graduados en Ciencias de la Educación

CyUA Cientificos y Universitarios Autoconvocados

Conversaciones Necesarias

Manifiesto del XIV Encuentro Nacional de Carreras en Educación y Ciencias de la Educación

Directores, coordinadores, docentes, estudiantes y egresados de Escuelas, carreras, departamentos y Facultades de Ciencias de la Educación del país y la Asociación de Graduados en Ciencias de la Educación, reunidos en el XIV Encuentro Nacional de Carreras en Educación y Ciencias de la Educación de 23 Universidades Nacionales, en la ciudad de Córdoba, los días 18 y 19 de Agosto de 2016, ponen de MANIFIESTO:
– Su profunda preocupación por las políticas educativas para el sistema nacional en sus distintos niveles que viene desarrollando -por decreto- el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación de clara orientación mercantilista y meritocrática con predominio de políticas orientadas a la evaluación de resultados, liderado por gerentes que desconocen los logros acumulados en décadas de producción pedagógica, las trayectorias y saberes específicos de los trabajadores de la educación y sostienen una estrategia de desfinanciamiento y despidos vulnerando el derecho de los trabajadores y de los ciudadanos.
– Advertimos sobre la tendencia generalizada en diferentes ámbitos de la vida social pero en particular en el educativo, a la generación de políticas de reducción del Estado por juzgarlo ineficiente y el efecto de descreimiento del papel del mismo, trasladando de este modo responsabilidades indelegables a la esfera de lo individual. Al mismo tiempo se observa el lugar otorgado y avance de los sectores empresariales que en forma directa o indirecta participan en la definición de políticas que encuentran en la educación una oportunidad para la concreción de sus intereses.
– Asistimos a procesos de asfixia en la mayoría de las Universidades Nacionales, con recortes presupuestarios que se expresan en suspensión de convenios, programas, proyectos, que afectan de modo directo políticas y estrategias de igualdad e inclusión y desmantelan fuentes de trabajo.
– Presenciamos el cruel efecto de expulsión de estudiantes universitarios de sectores populares que nuevamente ven amenazada la posibilidad de concretar su derecho a la educación, producto del retraimiento del trabajo y del crecimiento de la pobreza, como consecuencia de una política de concentración de la riqueza que beneficia a unos pocos.
Denunciamos:
– La gravedad del desmantelamiento de los equipos consolidados de trabajo en la Dirección Nacional de Información y Estadística Educativa, la reubicación de servidores con información estratégica del sistema educativo –responsabilidad del Estado tal como se establece en la Ley Nacional 26206- y el peligro del uso discrecional y privado de información pública y sensible, de personas e instituciones, que debe ser resguardada como lo determinan la Ley 17622 de Secreto estadístico y la Ley 25326 de Protección de datos personales (habeas data).
– El conjunto de políticas y programas que han sido dejados sin efecto, debilitados y/o transferidos a la mayoría de las Provincias en condiciones muy desiguales, que ponen en riesgo su continuidad y profundizan la fragmentación del sistema: el Programa Conectar Igualdad; los Centros de Actividades Juveniles e Infantiles; el Plan Nacional de Lectura; el Programa de Radios Escolares y el de Orquestas Infantiles y Juveniles; el Plan de Finalización de Estudios Primarios y Secundarios; el Programa de Educación Intercultural y Bilingüe; el Programa Nacional Itinerante de Educación, Arte y Cultura; Programa de Educación Sexual Integral, reducción de la compra de literatura infantil y juvenil para las Bibliotecas Escolares, entre otros.
– Los despidos y profundización de la precarización laboral de los trabajadores y los cambios de rumbo de las políticas llevadas adelante por el Instituto Nacional de Formación Docente, que cuentan con un amplio reconocimiento del sistema formador nacional.
Venimos de históricas luchas y conquistas sociales que contribuyeron a consolidar la Educación Superior como un derecho y bien público y social.
Defendemos la Universidad pública, gratuita, laica, democrática, popular, autónoma, cogobernada. Universidad pública como ámbito de producción de conocimientos y compromiso social, inscripta en proyectos emancipadores latinoamericanos.
Participaron del Encuentro directores, coordinadores, docentes, estudiantes y egresados de Carreras de Ciencias de la educación de las Universidades Nacionales de:
Córdoba, Salta, La Plata, La Pampa, Del Sur, De la Patagonia San Juan Bosco, Del Nordeste, Moreno, Quilmes, General Sarmiento, Entre Ríos, Buenos Aires, Rosario, Jujuy, San Juan, San Luis, Comahue, Tres de Febrero, Luján, Patagonia Austral, Villa María, Tucumán y Asociación de Graduados en Ciencias de la Educación (AGCE), Comisión Directiva Asociación de Graduados de Ciencias de la Educación Rosario (AGCER), Asociación de Graduados de Ciencias de la Educación Jujuy (AGCEJ)

Estadísticas oficiales e investigación educativa

La desarticulación del área de estadística educativa de la DiNIEE (Dirección Nacional de Información y Estadística Educativa del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación)

 

Durante la última semana de julio los agentes estatales que integran la DiNIEE se enteraron de dos medidas adoptadas por el Ministro Esteban Bullrich:

  • el traslado del personal informático de la DiNIEE a otra dirección a los efectos de brindar servicios a otras áreas del Ministerio y,
  • el traslado de los servidores y de la información a sitios externos en los cuales no hay condiciones para que el personal informático se desempeñe cotidianamente.

Ambas medidas fueron informadas verbalmente por Baltazar Quinterno, nuevo director de informática que no cuenta con una designación formal y de quien se desconocen antecedentes técnicos profesionales que acrediten idoneidad para ocuparse de un área tan crítica y relevante para el Ministerio.

Las tres cuestiones son de extrema gravedad y dieron curso a una solicitud de adhesión (desmantelamientoeducativo@gmail.com) que está circulando por distintos medios por parte del conjunto de los trabajadores que integran la DiNIEE.

Nos interesa aquí desarrollar algunas puntualizaciones con respecto al problema. Comencemos por el traslado de los servidores y de la información a sitios externos. Se trata de servidores de aplicaciones, de bases de datos, de servicios WEB, de archivos, de reserva y de acceso remoto que están en salas acondicionadas para ese fin en el Palacio Pizzurno.  La información en cuestión  es la de los Relevamientos Anuales, los Censos Docentes -incluido el CENPE2014 (Censo Nacional del Personal Docente y no docente del sistema educativo) y el Sistema Integral de Información Digital Educativa -SinIDE- que releva la información nominal de los estudiantes del sistema, con sus recorridos escolares y calificaciones,  entre otros datos sustantivos. En un sistema federal -como el de nuestro país- contar con información comparable por todas las jurisdicciones es indispensable para el planeamiento y el gobierno de la educación. Producir los registros administrativos anuales y los censos de docentes y establecimientos llevó 10 años de trabajo incesante desde la recuperación democrática: recién en 1994  se llevó a cabo el primer censo docente -manteniendo desde entonces la frecuencia decenal- y en el año 1996 se iniciaron los Relevamientos Anuales. La medida del ministro, que además no se plasma en ninguna resolución, pone en riesgo el resguardo de los datos personales de alumnos, docentes y establecimientos del sistema que la Ley de Educación Nacional (26206) le asigna al Ministerio y a las jurisdicciones y de darse curso a esta medida se está debilitando la institucionalidad estatal y presumiblemente incumpliendo la Ley de Protección de Datos Personales (Ley 25326).

Vayamos a la cuestión del traslado del personal informático de la DiNIEE a otra dirección a los efectos de brindar servicios a otras áreas del Ministerio. Se trata de la ruptura del vínculo entre un equipo técnico profesional y su medio de trabajo integrado tanto por los compañeros que conforman los otros equipos de la DiNIEE como por los distintos tipos de servidores. Esta medida afecta tres núcleos centrales inherentes a la producción estadística oficial que ninguna otra instancia institucional –ni aun de carácter estatal- puede sustituir: 1. El desarrollo conceptual que sustenta a los registros administrativos, los censos y los sistemas de información y se apoya en un trabajo cooperativo de larga duración entre informáticos y analistas 2. La rigurosidad metodológica ligada a la capacidad de cobertura del ministerio y de las jurisdicciones lo que permite el alcance a toda la red institucional que conforma el sistema formador de todos los niveles y modalidades. 3. La ética de la responsabilidad de los agentes que son expuestos a la obediencia a una orden verbal de modo tal que la máxima autoridad ministerial no aparece ligada a la medida. La ausencia de una resolución y de un plan gradual que fundamente las medidas, garantice el resguardo de los datos, la continuidad de las series y la calidad y oportunidad de las producciones no pueden sino generar malestar entre los trabajadores ante la falta de confianza por parte de las nuevas autoridades ministeriales.

La intervención desacertada del INDEC en el año 2007 llevó al descrédito de esa institución y a la proliferación de otras agencias -estatales o no- que compiten en la producción de índices indispensables para el planeamiento y la toma de decisiones gubernamentales. A casi 10 años de la intervención, el INDEC no logró recobrar la confianza depositada por la ciudadanía en la información provista por el Estado. La investigación social llevada a cabo en las universidades y los centros de estudio perdió indicadores y datos claves provistos por esas fuentes primarias.

¿En qué se fundan las medidas del Ministerio respecto a la DiNIEE? ¿Por qué externalizar los servidores? ¿Por qué desarticular equipos que integran una Dirección cuyas producciones cuentan con el reconocimiento y la confianza de la ciudadanía y de la comunidad académica? ¿Por qué una medida tan relevante la lleva a cabo un director sin nombramiento?

Los trabajadores de la DiNIEE nos están advirtiendo acerca de un problema grave: poner blanco sobre negro sus aristas es un modo de acompañar lo solicitado por quienes se vienen desempeñando allí. Nos preocupa resguardar el sistema federal de estadísticas educativas que se fue consolidando a lo largo de más de 20 años, no externalizar información que el Estado debe preservar (tal como está ocurriendo con la de la ANSES) y utilizar sus producciones para mejorar la calidad educativa. Nada más ni nada menos.

Conversaciones necesarias

Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA)

Científicos y Universitarios autoconvocados (CyUA)

Asociación de Graduados en Ciencias de la Educación (AGCE)